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ENTREVISTA A CLAUDIA MOJICA SORBAC
La luz de las cosas


 
 

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En este artículo

   
Introducción
De la infancia a experiencia europea
Flores blanco y negro
Niños de La Habana

Claudia Mojica Sorbac sorprende con un registro donde la realidad tiene vida en todos los objetos, como si fuesen tomados por una cámara infrarroja al descubrir el alma y el latido de cada imagen. Nacida en Colombia, formada en París y reconocida en todo el mundo por su originalidad, ha publicado y expuesto su trabajo no sólo en Francia sino también en Estados Unidos, Cuba y en su país de origen. De paso por Buenos Aires, la entrevistamos para Propass.

Flores en blanco y negro, hileras de árboles o columnas enmarcando puentes, recovas, pasillos; escaparates que reflejan a los transeúntes; niños jugando, niñas uniformadas en sus bancos de escuela, lo cotidiano a repetición; la sencillez enfocada de manera no convencional, eso definiría una aproximación al trabajo de Claudia, cuya vocación empezó a los once años de edad, tomando fotos “de los buenos momentos, para no olvidarlos”. Hoy, su obra parece reformular toda mirada convencional, y producir ese “extrañamiento” que proponen los antropólogos para comprender la esencia cultural de lo colectivo. Dicha inquietud la ha convertido en una ciudadana y fotógrafa del mundo, cuya obra sorprende y des-estructura positivamente, revelando acaso, realidades paralelas que pocos fotógrafos son capaces de capturar. Su arte, como su historia personal, escapa a todo convencionalismo y nutre un camino renovador.

Las series de Mojica Sorbac reflejan el movimiento constante que atestigua su biografía: siendo muy joven dejó su tierra natal, eligió Europa para estudiar y luego viajó varias veces a su continente para consolidar la obra más querida para ella: durante cinco años, yendo y volviendo al Caribe y Sudamérica construyendo ese archivo personal de fotos titulado “Journey´s” que hoy constituye el núcleo de su producción. Ampliando el lente, con relación a los temas de sus obras, prevalece la originalidad: blanco y negro para las flores, reflejos fantasmales para espacios vidriados, perspectivas atípicas en el paisaje urbano, murallas enormes en rojo y negro, la demolición de un coloso edificio etc.


De la infancia a experiencia europea
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Claudia nació en 1961 Barranquilla, pero a los dos años su familia se muda a Bogotá, donde vive hasta 1973. Viaja a Estados Unidos para continuar su educación escolar mientras crece con ella su pasión por la fotografía. En 1975 se traslada a Paris con sus padres. Allí estudia administración de empresas en la universidad. Una vez graduada, trabaja en Francia como trader internacional e ingresa a Cheuvreux de Virieu: “era una actividad de mucha adrenalina” recuerda, pero finalmente elije otra clase de vértigo para su vida. “París es el lugar ideal para un fotógrafo. No sólo por los escenarios que ofrece, sino por el estímulo permanente que implica la información, las muestras, los cursos al alcance de todo aquel que quiera crecer profesionalmente”.


Flores blanco y negro
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“Precisamente en París, en 1995, tomé un workshop donde se hacían experimentos en laboratorio. Te pedían escoger un tema y ahondar en él con todas las técnicas posibles; toning, screening, copia de negativos. Yo elegí la flor. Y cuando empecé a hacer mis copias de negativos y positivos me fasciné con lo que veía. Lo fui desarrollando durante varios años, busqué distintas flores, trabajando todo muy cerca, para que la flor abarque todo el espacio del negativo; ese es el punto en el cual se ve la identidad de la flor. Frente al negativo de la flor, que es lo que queda copiado, en el papel, en positivo, potenciamos la idea de la flor como una entidad en sí misma. Generalmente esa imagen despierta una interpretación libre; hay quien ve un insecto, algo erótico, una bailarina, un erizo, un extraterrestre… en definitiva estás viendo más allá de una flor, estás viendo su esencia, porque ellas tienen un glow; un resplandor, un brillo propio.”


Niños de la Habana [Volver arriba]

El primer clic fuerte que tuve con relación a la fotografía fue cuando viajé a Cuba en 1996. Fui invitada por un amigo que hacía una exposición de 1000 retratos de artistas cubanos, en La Habana. Siempre había soñado con ir, y cuando llegué aluciné. Fui cuatro veces más. Hice muchísimas fotos de niños. Quise fotografiar la parte linda de esos chicos que disfrutan con muy poco. Quizás en el aspecto material, no pueden sentir la carencia porque no conocen los juguetes caros del mundo del consumo, mientras que por otro lado tienen la educación y la salud aseguradas, y eso es fundamental. Además, en lo personal, como hispanoparlante, tuve la suerte de poder hablar español y comunicarme con ellos fluidamente. Fue una experiencia muy fuerte.


Reflejos urbanos [Volver arriba]

“En el reflejo hay todo un mundo. No sólo de lo que está sobre el vidrio, sino también lo que está al fondo y lo que se proyecta sobre él. Mi primera experiencia en este sentido fue en Londres, un poco de casualidad, usando rollos color, ya que no tenía más blanco y negro. En esa oportunidad hice la foto de Green Bike donde me encontré con la bicicleta reflejada en el vidrio como si se encimara a la mesa. La superposición de imágenes me atrajo, y fue algo a partir de lo cual luego fui buscando. Pero no hablo de reflejos superpuestos porque sí, sino de aquellos que cuentan una historia, que expresan, que dicen algo. Cuando se alcanza esa situación visual, finalmente, uno no sabe si está afuera o adentro. Esa pérdida de ubicación era lo que me interesaba. Esa dualidad de saber y no saber dónde estás parado, y de querer meterte más. Lo sigo observando en cada lugar que voy. Me encantan las perspectivas; la arquitectura. En 1997 en París, empecé un trabajo sobre el tema y aún continúo interesada en esto. Sigo buscando perspectivas en cada lugar al que viajo: Madrid, Lisboa, Bogotá, Los Ángeles, Londres, New York… Nuevas perspectivas de la China, reflejos urbanos de Shanghai y fotos de su arquitectura.”


China roja y el azul de Shanghai [Volver arriba]

En noviembre de 2006 Claudia exhibió Red & blue en el showroom de Agnés Comar, en Paris. “El tema de la China era algo puntual, La muralla roja –que también son negativos– fue donde agregué color por primera vez. La serie de Shanghai no está en negativo, sino que son fotos nocturnas. Es la ciudad de noche, a lo que agregué ese azul eléctrico, que aporta una luz particular. La mezcla entre la parte ancestral de China y la de Shanghai de hoy, que es una especie de New York, resulta interesante. En cuanto a las fotos de perspectiva, verlas en la muestra es como si estuvieras ante una ventana abierta al lugar de la foto: estás ahí.

La exposición de los reflejos urbanos, las flores y China Roja y Azul, se montaron sobre aluminio y las fotos fueron tratadas con un proceso de metacrilato; una película de casi cuatro milímetros de espesor, transparente, que cubre toda la superficie: finalmente sólo ves la imagen, sin marco que la interrumpa”.


Escombros que brillan [Volver arriba]

Este es el año de la Demolición (demolition) un trabajo de Claudia realizado desde 2004 en la ex fábrica de Renault: sitio emblemático, de la era industrial francesa, al borde del Río Sena, en las afueras de París. La Devastación programada es el tema. El formato: cuatro fotografías panorámicas en blanco y negro de un metro por dos cincuenta, del interior del edificio en plena demolición. Además, todo un muro donde se montarán doce contactos ampliados en cincuenta por sesenta.

Desde el 26 de Abril al 15 de Junio de este año, continuará expuesto este registro paradójico. La obra nos muestra la extinción de un emblema edilicio muy particular. Esta enormidad representó, durante mucho tiempo, la evolución del método industrial, del pleno empleo, de actividad. Las imágenes de Demolición, en cambio, focalizan en la deconstrucción que lleva al escombro. 220.000 metros cuadrados de trabajo, de almas vivas en su espacio cúbico, de construcción, se van deshaciendo, como migas de roca, cemento, polvo. A lo largo de la superficie que ocupa la imagen. En contrapartida, la muestra incluye un muro de contactos ampliados donde el making off muestra los recodos. Hay algo conceptual en la propuesta que es magnético. Atrae su materialidad, su contundencia.


Hábitos [Volver arriba]

A lo largo de esta entrevista, Claudia Mojica Sorbac hizo algunos comentarios interesantes relativos a su vasta experiencia, algunos de ellos capitalizables para los profesionales lectores de esta nota. Nos llamó la atención por ejemplo, una costumbre: a veces, sin tener la cámara consigo, nos cuenta que su primer registro de una imagen o situación fotográfica lo hace con lápiz y papel. Es decir, anota en tres palabras aquello que le ha interesado para volver, en condiciones más oportunas, y hacer la toma en cuestión. En cuanto a los materiales, nos mencionó sus buenas experiencias con la película Kodak T-Max. También consideró un estímulo importante el hecho de formarse en una metrópoli como París, donde no sólo cuenta esa arquitectura deslumbrante, sino la influencia del huracán cultural que aportan sus propios habitantes, Claudia percibe “una especie de feedback que fluye, que te da mucho, al estar en contacto con artistas, actores, músicos, escritores, escultores… eso te alimenta y te motiva.” En definitiva, la emblemática “ciudad luz” tiene tanto que ver con la fotografía: una artista universal como Claudia Mojica Sorbac, ve más allá de la luz, allí donde las cosas parecen todas vivas y únicas.


Síntesis Biográfica: [Volver arriba]

1961 Nace en Barranquilla, Colombia. Pronto su familia se muda a Bogotá, donde vive hasta los once años de edad.

1973 Florida, Estados Unidos, va a la escuela, sigue tomano fotografías de todo lo que la rodea va a una escuela de artes.

1975 Se muda a Paris donde continúa su educación escolar y universitaria.

1986-92 Trabaja en el Mercado de valores parisino, para Cheuvreux de Virieu, tras haber estudiado Administración de empresas.

1992 Comienza a centrarse en la fotografía como principal actividad.

1996-00 Cursa workshops de fotografía en la escuela de diseño Parson, en París.

1996-01 Viaja; recorre Sudamérica, Cuba y América a Central, generando su propio registro fotográfico a partir de una
iniciativa personal.

2001 Exhibe en Eric Franck Fine Arts, Salón Paris Photo Off Main Gallery, Santa Monica, California. USA.

2003 Realiza muestras en “Collectiv Art” Espacio Beauregard, Paris, Francia, “ Flower Power ”, Acte 2 Photographies,
Paris, Francia, “A Fleur de Peau”, Pavillon de Paris, Paris, Francia.

2004 Presenta “Land & Urban Scapes”, Acte 2 Photographie, Paris, Galería Down-Town, FIAC.

2006 Exhibe: “Essences insensées-Red & blue” Showroom de Agnés Comar. Paris.

2007 “Demolitión”: Registro fotográfico de la demolición del emblemático edificio parisino ex fábrica de Renault,
símbolo de la era industrial francesa. Galerie Cédille. Paris. Francia.


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