 |
Formato
Raw
por Rogelio Corte
|
| |
| El formato
RAW.
|
 |
|
| Histograma |
 |
|
| Efecto "cepillo de dientes" |
 |
|
| Gama con distribuición lineal |
 |
| Haga clic sobre la imagen para ampliar
y saber más sobre la fotografía |
|
| |
| |
En
este artículo |
|
|
| |
 |
 |
En el número anterior de Propass habíamos presentado las características básicas del formato RAW. Hoy examinaremos el proceso de ajuste digital de una fotografía en dicho formato, disfrutaremos las ventajas de realizar tomas sobreexpuestas, veremos por qué dos kilogramos no pesan el doble que uno, y escalaremos sin temor los abruptos perfiles de un histograma.
El cuarto iluminado. [Volver
arriba]
Para muchos reconocidos profesionales de la fotografía
digital existe una analogía concreta entre la imagen
latente de una película expuesta y una fotografía
en formato RAW, interpretadas como aquello que contiene la
información que la cámara capta, sin ningún
tipo de procesamiento. En forma coherente con esta idea se
extiende el concepto de revelado a la nueva tecnología
y es así que se suele hablar de “revelado digital”,
aunque el término no sea formalmente aceptable.
También, y ya en el terreno de la metáfora,
escuchamos hablar del “cuarto oscuro digital”,
a veces referido al entorno físico de trabajo con su
correspondiente computadora y otras tantas a la ventana del
plug-in “Camera Raw” del Adobe Photoshop o programa
similar.
Más allá de las interesantes discusiones que
esto pueda generar entre fotógrafos, lingüistas
y programadores, es importante recalcar una motivación
subyacente a estas comparaciones: tanto el archivo RAW como
su procesamiento ya son percibidos con el mismo grado de importancia
en el campo de la fotografía digital que el que tiene
una película expuesta tradicional, y en consecuencia
deben ser tratados con similar delicadeza. No estamos ante
un simple archivo de computadora. Es el negativo de la toma.
De manera que si decidimos fotografiar en formato RAW es
fundamental que nos familiaricemos con el plug-in y comprendamos
algunos de sus principios de funcionamiento, que no siempre
resultan evidentes a primera vista.
Doble clic. [Volver
arriba]
Al abrir con el Photoshop un archivo RAW o DNG se nos presenta
una ventana en la que podemos distinguir cuatro campos principales:
previsualización, atributos de la imagen, histograma
y paneles de ajuste.
El campo de previsualización de la ventana se complementa
con el histograma dinámico que aparece sobre el área
superior derecha, según ilustra el cuadro.
A medida que modificamos la foto vemos dichos cambios tanto
en la imagen como en el histograma.
Ahora bien, ¿qué nos dice un histograma?
Una “montaña” de datos. [Volver arriba]
El histograma es un tipo de representación gráfica
que se utiliza en Estadística para mostrar la frecuencia
relativa de una clase particular dentro de un conjunto de
datos. Los vemos muy seguido en las páginas de economía
de los diarios, o acompañando los resultados de las
encuestas de opinión. En general se trata de barras
verticales que representan diferentes clases dentro del conjunto
de datos, distribuidas a lo largo de un eje horizontal que
puede representar tiempo o cualquier otra variable.
La comprensión de la información así
presentada resulta inmediata, porque con una simple mirada
podemos interpretar algún parámetro de población
de la especie que estemos analizando. En líneas generales,
cuanto mayor es la altura, mayor la cantidad relativa de esa
variedad de la especie.
En fotografía digital, la “especie” analizada
son los píxeles que componen la imagen, y lo que se
está cuantificando es qué cantidad de píxeles
de cada valor tonal hay en cada canal (rojo, verde y azul).
En otras palabras, el histograma nos muestra la distribución
tonal de los píxeles de la foto. Cuanto más
alta es una línea del histograma, mayor cantidad de
píxeles con el valor correspondiente hay en la imagen.
En la ventana del Camera Raw se presentan los tres histogramas
superpuestos, con su color respectivo.
El eje horizontal del histograma representa todo el rango
tonal subdividido de 0 a 255 niveles, sin importar la profundidad
de color con la que hayamos realizado la toma. Esto último
entra en juego sólo internamente para el programa,
al procesar el archivo.
El nuevo asistente. [Volver arriba]
Michael Reichmann ha dado en llamar al histograma de una
imagen “el fotómetro del siglo veintiuno”.
Esto es debido a que actualmente las cámaras profesionales
permiten analizar la imagen en la pantalla posterior de nuestra
cámara, brindando mucha más información
sobre la composición tonal de la toma que el fotómetro
tradicional incorporado al visor.
La imagen que vemos en dicha pantalla no nos permite apreciar
con precisión la calidad de la imagen, por razones
evidentes de tamaño, resolución y profundidad
de color. Es aquí donde también el histograma
cobra importancia para conocer la composición tonal
de nuestra toma y así aceptarla o descartarla antes
de descargar la tarjeta en la computadora.
En la figura podemos ver algunos ejemplos de histogramas,
aunque para comprender el comportamiento de este tipo de representación,
recomendamos al lector que experimente con diferentes imágenes
digitales a las que tenga acceso. No es necesario que sean
fotografías. Se puede también jugar con gradientes
de color lineales y radiales, plenos de distintas tonalidades
y demás. Los histogramas de este tipo de imágenes
abstractas permiten comprender con más facilidad el
comportamiento de esta herramienta, ya que así podemos
asociar distribuciones tonales sencillas con su correspondiente
representación. Variar los niveles, curvas, brillo
y contraste de una imagen dada también es de gran utilidad.
La paleta “Histograma” se activa desde el menú
“Ventana” (o “Window”) en el Photoshop.
Lo bueno, lo malo, lo feo.[Volver arriba]
Es importante comentar que no existe un histograma “correcto”
ni una forma de histograma ideal.
La forma del histograma que consideremos aceptable siempre
va a depender de la foto que estamos planificando realizar
y de nuestras intenciones en su procesamiento.
Por ejemplo, un histograma donde la mayoría de los
datos se ubican a la izquierda no necesariamente indica que
estamos ante una imagen subexpuesta: también puede
corresponder a una excelente toma del cielo nocturno, o un
interior en penumbra.
Ahora bien, cuando ya sabemos esto y lo tenemos en cuenta,
el histograma es de invaluable ayuda para saber si la imagen
cumple con nuestros requisitos, si acaso hay que modificar
las condiciones de toma o, en su defecto, ajustar la foto
posteriormente.
Otra situación un poco más extrema, pero también
relativa desde el punto de vista estético, se presenta
cuando el histograma tiene una apariencia que fue bautizada
“cepillo de dientes”, de manera altamente gráfica:
las líneas que componen el gráfico están
separadas por espacios en blanco a intervalos regulares.
Esto desde el punto de vista fotográfico significa
que la continuidad tonal de la imagen está quebrada:
hay una ausencia de píxeles con valores intermedios
entre cada barra vertical, y como consecuencia se puede llegar
a percibir tanto en la imagen de pantalla como en la copia
un efecto de franjeo o posterización en las áreas
correspondientes, en vez de obtenerse una imagen con variaciones
tonales suaves.
De manera experimental, podemos lograr un histograma con
estas características si reducimos drásticamente
el intervalo entre los mínimos y máximos de
brillo en la ventana de Niveles (Levels) del Photoshop, aplicado
a cualquier imagen. Al volver a abrir la ventana una vez que
dimos nuestro ok a dicho ajuste, se ve de inmediato la forma
discontinua que adopta el histograma.
Pero la clase de Estadística termina y tenemos que
correr al aula de Física.
La suma de las partes.[Volver
arriba]
Las descripciones de los sistemas naturales suelen hacerse
usando modelos matemáticos que podemos agrupar en dos
clases principales: lineales y no lineales.
Para decirlo en forma sencilla: en un sistema lineal,
la respuesta del mismo a una suma de estímulos pequeños
es igual a la suma de las respuestas a cada uno de ellos en
forma independiente. Si pesamos veinte manzanas juntas, el
resultado será el mismo que si pesamos cada manzana
por separado y luego sumamos cada valor (sin tener en cuenta
los errores de medición). La balanza responde linealmente
a la operación de pesar manzanas.
La mayoría de los sistemas ópticos, entre ellos las cámaras fotográficas, son sistemas lineales: las lentes, por ejemplo, tienen una respuesta lineal a la cantidad de luz que entra en ellas. Y también los sensores de las cámaras digitales y gran cantidad de circuitos que procesan señales electrónicas.
Lamentablemente para los estudiantes de Física y los fotógrafos, la gran mayoría de los sistemas naturales son nolineales. Sin ánimo de ofender, el lector de esta nota y quien la escribe somos sistemas no li-neales. Justamente por haber evolucionado en un mundo fundamentalmente no-lineal es que lo percibimos de esa manera.
Si tenemos una manzana en la mano y nos agregan otra igual,
no sentimos el doble del peso anterior; ni tan siquiera
somos capaces de cuantificarlo (¡por eso inventamos
las balanzas!).
Cuando salimos de una habitación en sombras al jardín
soleado, nuestro sistema de visión no colapsa por la
sobrecarga ni quedamos ciegos, sino que nuestra vista se adapta
a las diversas fuentes de estímulo luminoso y nos permite
ver tanto áreas en sombra como las iluminadas por el
sol, a pesar de que tienen varios órdenes de magnitud
de diferencia en intensidad.
La película fotográfica responde a la luz de
una manera no-lineal muy aproximada a nuestra visión,
con menor rango dinámico.
¿Entonces?
Entonces la pista está oculta en las líneas
anteriores: la película es no-lineal y el CCD es lineal.
En este punto es bueno echarle una mirada al cuadro correspondiente
y recordar que un CCD es un contador de fotones.
Si acostumbrados a la respuesta de la película fotográfica
exponemos la toma digital con el mismo criterio, estaremos
cometiendo un error que podrá verse reflejado en la
calidad de nuestra fotografía. Aquí las razones:
En una cámara que toma en 12 bits el rango tonal está
dividido en 4096 niveles. Que el CCD sea un dispositivo lineal
quiere decir que si nos ubicamos en el nivel 2048 estaremos
en el punto donde el sensor capta la mitad del número
de fotones que en el nivel 4096. Eso es linealidad.
Ahora supongamos una cámara con seis f-stops, a los
fines didácticos.
El stop correspondiente al máximo brillo de una cámara
digital contiene el 50% de los niveles que capta el CCD, según
acabamos de ver. El siguiente (1024 niveles) contiene la mitad
del anterior y así sucesivamente, de manera que el
f-stop más oscuro tiene asignado apenas 64 niveles,
en comparación con los 2048 del primero.
Si exponemos la toma como si fuese una película, tratando
de no “quemar” los brillos, estamos en realidad
subexponiendo y desaprovechando el área de máxima
sensibilidad de nuestra cámara, corriendo además
el riesgo de aumentar el nivel de ruido en los medios y las
sombras.
Esto explica la regla de muchos fotógrafos digitales:
“exponer hacia la derecha”. Significa que una
exposición digital correcta se realiza tratando de
llevar el sector del histograma con los valores más
altos de brillo lo más a la derecha posible, de manera
de no quemarlos y a la vez captar la mayor parte del rango
tonal de nuestra foto con el sector más sensible del
CCD. Posteriormente este aparente exceso de exposición
puede ser “corregido” en nuestro “cuarto
oscuro digital”, sin comprometer la calidad de nuestra
fotografía. Muy por el contrario, estaremos obteniendo
un excelente resultado técnico.
Es esta una de las etapas clave en el plug-in Camera Raw,
ya que la conversión de gama lineal a no-lineal se
realiza en este punto. Es importante tener en cuenta que una
vez que se modifican los valores de exposición en esta
ventana, no es posible recuperar en los pasos subsiguientes
la información tonal que se haya perdido, a menos que
comencemos nuevamente con el original. En el Photoshop, tanto
los ajustes de temperatura color como la exposición
no pueden ser duplicados una vez que se cerró la ventana
del Camera Raw y se procede a editar el archivo generado.
Pero justamente en esta clase con alto estrés físico-matemático hemos llegado a un límite de espacio y de tiempo. En el próximo encuentro hablaremos de imágenes de alto rango dinámico, o cómo hacer que nuestra foto sea igual a lo que vemos.
Bibliografía.[Volver arriba]
Como es habitual en esta sección, citamos las fuentes que sirven de principal referencia para esta nota. Hoy se trata de los tres primeros artículos que enumeramos a continuación “A Digital Workflow for Raw Processing, Part Two: Camera Raw”, de Jeff Schewe; “Raw Capture, Linear Gamma and Exposure”, de Bruce Fraser, y “Highlight Recovery in Camera Raw”, también de Jeff Schewe,
y que se encuentran en la siguiente dirección: http://www.adobe.com/digitalimag/ps_pro_primers.html
Histogramas
Artículo de Michael Reichmann acerca de los histogramas:
http://www.luminous-landscape.com/tutorials/
understanding-series/understanding-histograms.shtml
Recomendamos con fervor la página del mismo autor, fuente de excelentes artículos sobre diversos aspectos de la fotografía digital:
http://www.luminous-landscape.com/tutorials
[Volver arriba]
|