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Soluciones
Digitales
Cámara Kodak P880 + Impresora Kodak 1400 en acción
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Por Arturo Ballester Molina
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sobre la fotografía. |
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Hace ya unos años que estoy dando talleres de fotografía
digital para aficionados. Aunque cueste creerlo, es raro que
en los grupos coincidan dos alumnos trayendo el mismo equipo.
Esto me permitió conocer y analizar una amplia variedad
de marcas y modelos de cámaras digitales.
Empezando por el tamaño, la tendencia creciente es
hacia formatos muy pequeños, parecidos a un teléfono
celular, o aun más diminutos, con forma de mini cajitas
que uno no sabe siquiera cómo agarrar. Valga la referencia
previa para hablarles del nuevo modelo de Kodak P 880;
pues lo que me llamó poderosamente la atención,
en primera instancia, fue el formato, que se asemeja mucho
a una cámara reflex, a menor escala, pero con muy buena
maniobrabilidad. El grip es perfectamente amoldable a la mano;
presenta un agarre cómodo y –lo más importante–
se siente la presencia de una verdadera “cámara
fotográfica”.
Al comprobar la lente me encuentro con un zoom óptico
24/140 mm. “real”. ¿Qué significa
esto?; Los sensores (ya sean ccd o cmos, por mencionar algunos)
no respetan el formato que antes se usaban con la película
de 35 mm. , suelen ser un poco más chicos; entonces
lo que encontramos cuando usamos lentes angulares es que no
lo son tanto, y cuando usamos teleobjetivos, acercan más
de lo habitual que en cámaras analógicas. En
éste caso, la proporción 24/140 mm. es una distancia
focal, o como decía antes, real. Osea que estamos ante
un verdadero zoom óptico de 24/140 mm.
Cabe hacer la salvedad: no confundamos esto con el zoom
digital que, al no ser óptico, hace el acercamiento
de la cámara a través de su soft y, por lo general,
el resultado es lógicamente inferior; las imágenes
se pixelan y pierden toda definición. Por eso; a tener
cuidado cuando decidimos que cámara comprar. Con relación
al lente, hay que decir que el de la P880 es un Schneider
–palabras mayores en tecnología–
y viene con un practiquísimo parasol. El comando del
zoom es totalmente manual asegurándonos una excelente
precisión, rapidez y ahorro de baterías.
Una bondad para el ojo [Volver
arriba]
Si bien la P 880 consta de un muy buen tamaño de
pantalla, yo siempre recomiendo utilizar el visor, ya
que durante el día y sobretodo en exteriores con mucha
luz no se puede visualizar bien la escena a fotografiar. Esta
cámara nos facilita dicha opción ya que posee
un visor excelente, recubierto con goma, que se acomoda perfectamente
al ojo. Para los que no vemos muy bien, un elemento fundamental,
que viene con la cámara, es el corrector de dioptrías.
Los comandos son fáciles de ubicar y presentan accesos
rápidos con genuina velocidad para acceder a
los controles de mayor uso.
Otro punto que me sorprendió favorablemente
es el de la batería, que a pesar de estar permanentemente
chequeando las fotos y diversos controles, no terminaba de
agotarse. De todos modos, como regla general, yo siempre recomiendo
tener una batería extra.
La posibilidad de capturar en todos los formatos (Tiff,
Raw y Jpg en sus distintas compresiones) es una ventaja
operativa de la P 880 que se suma a la de contar con una gran
resolución, de hasta 8 mp, si es que queremos hacer
copias muy grandes. No obstante, con respecto a las
resoluciones, y dado que en este caso la cámara lo
permite, yo aconsejo usar la misma en 5mp. Me parece
una muy buena calidad y nos garantizamos hacer copias hasta
20x30 sin problema alguno, y hasta un poco más también.
De ésta manera aprovechamos nuestra tarjeta de memoria
permitiendo mayor almacenamiento...
Con respecto al tema de la tarjeta y su capacidad,
creo conveniente no tener una de mucha memoria, sino
dos o tres tarjetas de capacidad media; de este modo
neutralizamos el riesgo de tener todo nuestro material en
una misma y única tarjeta, que podría perderse
o, aunque sea infrecuente, sufrir algún daño.
La cámara viene con una zapata para poder conectar
un flash adicional y, un práctico dispositivo para
conectar, eventualmente algún flash extra o de estudio
Programas versátiles [Volver
arriba]
La P 880 permite programar en distintos modos; automático,
con prioridades de diafragma y velocidad, pero ofreciendo
también –para los más exquisitos–
la opción totalmente manual. A su vez contamos con
la alternativa de seleccionar el balance de blancos que necesitemos
y ajustar la sensibilidad entre iso 50 y 400, o –en
ambos casos– dejarla trabajar en forma automática.
El modelo nos plantea, dicho en modo general, un amplio
menú, con distintas opciones para que cada tipo de
usuario las plantee de acuerdo a sus exigencias.
Por último, un detalle muy a favor es la claridad
didáctica del manual de manejo: esta guía cuya
lectura suele resultarnos tan hostil y antipática,
aquí presenta un lenguaje sencillo y amistosamente
explicativo.
Estamos ante una cámara versátil: para los
que quieran comenzar con la fotografía, para los que
tienen una experiencia previa pero quieren algo un poco más
sofisticado, e incluso para los que prefieren apretar el botoncito
y dejar todo en manos de la tecnología.
¡A imprimir! [Volver arriba]
Por lo general cuando uno instala por primera vez una impresora
debe de pasar por una serie de pasos bastante engorrosos hasta
lograr que todo funcione normalmente. Debo reconocer que,
aun para este testeo, asumir esa tarea me daba bastante pereza.
Sin embargo, una de las virtudes de la Kodak 1400 fue, precisamente,
la funcionalidad en este sentido. Fue todo mucho más
fácil a lo acostumbrado. Conecté mi cable USB,
instalé el driver y le adjudique los perfiles que trabajo
normalmente.
Elegí una de las primeras fotos que había
tomado en el estudio. La toma mostraba textura con blancos
y negros intensos. Le di la orden para imprimir y lo primero
que noté es que la copia entraba y salía de
la máquina. Lógico, teniendo en cuenta que es
una impresora termal y por cada pasada le da su color correspondiente
hasta terminar.
La copia terminada me sorprendió, especialmente
la definición y por el detalle de que los colores coincidieran
con los de mi monitor, cosa poco frecuente en las impresoras
convencionales de chorro de tinta. Pude comprobar que
las copias en papel brillante presentan un prolijo acabado
sin manchas ni suciedades.
El testeo de la impresora coincidió, en mi caso,
con un trabajo fotográfico de reproducciones de obras
de arte. Tuve entonces la oportunidad de poner a prueba la
1400 sometiéndola al rigor habitual de los artistas
plásticos (muy exigentes a la hora de comparar copias
con originales) Hace muchos años que hago este
tipo de fotos y por lo general entrego transparencias o diapositivas
color, que es lo que más se asemeja al original.
En el caso de tener que hacer copias papel, es dónde
empiezan los sinsabores. Muchos laboratorios dejaron de hacer
éste tipo de trabajos por los problemas que le causaban
tanto los artistas como los fotógrafos a la hora de
comparar los resultados. En algunos casos, depende del tipo
de pintura haciéndose muy difícil llegar a los
colores de la misma.
No obstante, en este caso, la 1400 pasó muy airosa
la prueba, con excelentes resultados. El veredicto del artista
(la instancia más difícil) también resultó
de gran aprobación. Pues si bien uno puede tener un
parámetro de que estamos muy cerca y el print guarda
el carácter de la obra, hasta no juntarse con el autor
uno nunca sabe bien como marchará todo. Pero fue tan
grande el éxito que acabaron encargándome más
copias de lo presupuestado.
Viene muy al caso narrar este episodio ya que, dada la posibilidad
de exigir la impresora en un trance donde son críticos
los colores, no podíamos desaprovecharla.
En cuanto a los insumos, el kit de papel viene en cantidades
de 50 hojas con su respectivo pack de rollo de film, que entra
cómodamente y sin forcejeos en su compartimiento. Eso
sí; cuando se acaban las hojas, hay que reemplazar
todo el conjunto, papel/film en forma simultánea.
Veredicto
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La 1400 es una herramienta fundamental para entregar como
prueba de color y calidad (ya que trabaja a 300 dpi) en un
estudio de fotografía, un estudio de diseño,
cubrir algún evento dónde hay que entregar las
copias en el momento, como por ejemplo acontecimientos deportivos
o eventos sociales.
Se le puede sacar provecho adaptando distintas medidas dentro
del tamaño de la hoja, ej. Cuatro copias de 10x15,
dos de 13 x18, dos de 15x20 y una de 20x25 o 20x30.
Esta dupla cumple idealmente la invalorable función de facilitarnos un excelente preview de nuestras tomas. También es importante saber que si tenemos que imprimir fondos plenos, esto no influye en el consumo ya que los films están preparados para trabajar individualmente con la cantidad que sea necesario por hoja, sin afectar a las siguientes impresiones.
Con respecto a la P880 es importante saber que esta
cámara tiene sus tiempos y hay que respetarlos. Vamos
a encontrar un retardo cuando disparamos, eso se debe a un
tema de foco: tarda un poco en buscarlo y cuando lo tiene
medido recién dispara. Cuando enfocamos o encuadramos,
tenemos toda la información en el visor, y al accionar
los comandos, aunque estos que son cómodos de acceder,
emplearemos un tiempo de ajuste mayor que si se tratara de
una cámara convencional de 35 mm.
Otro detalle para no olvidar es la perilla de on/off: muy
sensible (al guardar la cámara en el bolso o en su
funda puede llegar quedar encendida) Atentos a eso.
Otro tema para tener en cuenta es el ajuste de la pantalla,
debemos calibrarla para cuando al visualizar nuestras fotos
estén correctamente expuestas. Esto lo podemos realizar
corrigiendo la luminosidad de la misma en el menú de
la cámara.
Como conclusión final del presente testeo, puedo
decirles que la P 880 y la impresora 1400 resultan ambas de
excelente rendimiento para circunstancias que nos exijan celeridad
y buena calidad.
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